sábado, 25 de agosto de 2012

La educación trastornada

Stencil callejero
 
La cuarta acepción de la palabra "trastornar" que ofrece el Diccionario de la Real Academia Española es:
Perturbar el sentido, la conciencia o la conducta de alguien, acercándolos a la anormalidad.
La película documental La Educación Prohibida nos presenta a través de testimonios y voces autorizadas, el estado de trastorno en el que se halla la institución escolar en nuestros días. El sistema escolar, viene a ser el mensaje reiterado de la cinta, carece del sentido que la sociedad le presupone, no funciona, se ha desviado del camino.

El mayor logro, a mi parecer, de la película, es la crítica argumentada de ciertas prácticas pedagógicas que se dan en las escuelas de todo el mundo conocido: primar la enseñanza sobre el aprendizaje, la obsesión por un currículo oficial, la necesidad de férreas medidas de disciplina ante la incapacidad manifiesta de enseñar a convivir... y un largo etcétera que no sonará extraño ni nuevo a quienes se mueven por el espacio virtual en las redes que forman docentes inquietos e innovadores.

La vieja (ya han pasado más de cuarenta años) crítica de Illich al sistema escolar aparece reivindicada y es, quizá, otro de los puntos fuertes de la cinta. El combativo pensador, tal como recogía en Deschooling society (1971) defiende que no es lo mismo un tratamiento médico que el cuidado de la salud, no es lo mismo la presencia policial o militar que la seguridad y, siguiendo la analogía, no es lo mismo el largo proceso de escolarización que la educación. Al darle a la Escuela (una institución estatal) la exclusiva de la educación del individuo, la sociedad se "escolariza", el conocimiento se justifica según lo prolongado del "tratamiento",  el tiempo de estancia dentro de la institución. El corolario es que cualquier otra educación es considerada "intrusismo" y señalada incluso como peligrosa. Las familias se inhiben en este proceso y dejan a sus criaturas en manos de "expertos", que los devolverán a la sociedad tras el tratamiento prescrito. Si el individuo no llegara a entrar, o saliera de la Institución antes de tiempo, se consideraría un fracasado, carente de educación (ya que no habría estado (suficientemente) escolarizado).

Ha llovido mucho desde que el sacerdote libertario escribiera sus ideas. Las circunstancias han cambiado mucho. Los cambios en las relaciones sociales, familiares, del mercado laboral y, sobre todo, la irrupción de Internet, hacen que un modelo de Escuela diferente sea, cuando menos, posible. La alternativa de Illich de acabar con la escolarización se puede flexibilizar mucho en nuestro tiempo. Eso sí, el cambio tiene que ser desde dentro del sistema. La experiencia me ha demostrado que cualquier cambio que venga de la Administración provoca un rechazo infalible en el cuerpo docente, incluso si el cambio es positivo. Simplemente no resulta creíble.

La parte, para mí, más negativa de La Educación Prohibida, y dicho sea con todo el respeto, es un cierto aire de elitismo que se desprende de algunas de las pedagogías alternativas a las que se les da voz. 

No tengo ni idea de lo que supone trabajar en una escuela privada, a la que acuden sólo estudiantes cuyos padres se preocupan de su educación, tienen un nivel económico y cultural alto y por eso buscan la mejor formación para sus hijos. Trabajo en un Instituto de Secundaria público, y ni siquiera tengo idea de lo que es trabajar en un instituto de una "zona bien", en el centro de alguna capital o en algún barrio exclusivo, donde todos los hogares poseen comodidades y todas las familias velan por la educación de sus retoños. He trabajado en zonas con altas cotas de abandono escolar y de absentismo, con un índice alto de inmigración, con un alto porcentaje de familias que no dan ningún valor a la educación de sus hijos, que no acuden al centro jamás, que no se preocupan de que sus hijas lleven al instituto cuadernos y bolígrafos, que no saben si han desayunado antes de entrar a clase...y en los puntos suspensivos hay aún historias mucho más escalofriantes que me abstengo de escribir. 

A pesar coincidir en muchas cosas con Illich y con las críticas al sistema que muestra el documental, creo honestamente en la labor de la Escuela Pública, una Escuela que se puede transformar desde dentro, que se puede deshacer de los lastres que denuncia la película. Especialmente en zonas de exclusión social, la Escuela cumple una labor muy positiva, con maestros y maestras, profesores y profesoras, que ponen en su trabajo lo mejor que tienen y es para muchos chicos y chicas, probablemente, el único contacto que tendrán jamás con una visión del mundo que defiende el bien común y la igualdad. Un mundo en el que cabemos todos.

17 comentarios:

  1. Aitor...gracias a Profesores como tu, aun hay esperanza. Muy buena entrada. Me encantaria poder visitar algun dia esa escuela que tu vives....yo vivo en esa escuela privada en que no has estado. Pero creo que esos dos mundos deben unirse eso es fundamental.

    Saludos desde Colombia.

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    1. Gracias por el comentario, César. También a mí me encantaría visitar tu escuela, y claro que hay sitio para todos.
      Saludos.

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  2. Aitor, como siempre, es un placer leerte. No obstante, como ya expresé en Facebook, salta a la vista que nuestra opinión es ligeramente diferente (aunque, al final, la discrepancia no es tanta).

    Como dije aquel día, no voy a ser hipócrita: yo he estudiado en uno de esos colegios privados con medios suficientes, unas condiciones materiales de existencia por parte del alumnado muy diferentes a las que observé durante mis (bastante largas) prácticas en el IES público y un profesorado - ciertamente - presionado por parte del equipo directivo y las familias, aunque - según ellos y ellas expresan cuando nos encontramos - desarrollando su labor con mucha "tranquilidad" en un ambiente poco o nada conflictivo. Ese ambiente, precisamente, es el que se recrea en ciertos momentos del documental y no es, desde luego, ni el más común ni, necesariamente, el óptimo. Sí que es cierto que comporta ventajas (que no dejo de reconocer), tanto desde el punto de vista de la convivencia como desde el enfoque educativo individualizado que intentaban aplicar con relativo éxito; pero, por otro lado, la homogeneidad entre el alumnado es tal que acabas aislándote, de alguna manera, de "los otros" (entre otras cosas, el aislamiento es físico, dado que estos centros suelen ubicarse en entornos rurales y no en la ciudad).

    La percepción de Illich no es sorprendente, acudiendo a la raiz agustiniana de la que parten estas corrientes, ya que podríamos considerar a San Agustín, prácticamente, un anarquista si nos referimos a la relación con el Estado, muy diferente de la Ciudad de Dios.

    Sin embargo, uno de los primeros problemas que yo veo en la película es que, propugna, precisamente, este aislamiento. Falta una interacción real; falta, también, por otra parte, una propuesta metodológica y una propuesta de contenidos. No me refiero a la obsesión por el currículum, que es una cara del formalismo pedagógico bastante oscura; lo que sucede con el formalismo pedagógico es que, cuando acudimos a la práctica, vemos que éste parte de esferas universitarias y de las instituciones (que, por lógica, parten de las anteriores), pero no se observa en los IES ni en los colegios. En éstos, más bien, tenemos docentes centrados exclusivamente en contenidos (gran problema) o docentes virtuosos que quieren ir mucho más allá. Eso NO se refleja en la película. Además, en la práctica, saltar la barrera del currículum es posible: podemos readaptarlo.

    Desconozco la situación educativa argentina, pero, sinceramente, no veo reflejada la española con justicia. Por ejemplo, pocas familias consideran a los docentes como expertos en algo; por el contrario, en España es una de las profesiones más vilipendiadas e infravaloradas. Tanto que, desde luego, si hoy en día alguien se decide a opositar será por pura vocación... Dada la situación, el motivo no será la estabilidad laboral ni el sueldo; para eso, hay muchas otras convocatorias que te brindarán un trabajo menos "despreciable".

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  3. La unificación de criterios en la legislación educativa es necesaria si queremos llegar a partes cada vez más amplias de la sociedad, y de ahí la necesidad de la educación formal con toda su burocracia que, muy a menudo, también peca de inútil. Esto no es despreciar la educación informal, pero sí reivindicar la Escuela Pública (y, por otra parte, admitir - a mi pesar - la posibilidad de colegios privados que compartan las mismas directrices, permitiéndoles, si acaso, ampliar un poco más el currículum).

    Un simple motivo: con sus defectos, es la única alternativa para que los jóvenes sin recursos puedan acceder a una educación básica (o mucho más allá de ésta) y no quedar desahuciados y ocultos ante los ojos de aquellos que sí pueden permitirse una educación personalizada que sólo puede resultar fructífera para cada cual si tiene medios económicos para pagarla: sea educación en casa, sea escuela privada. ¡Por supuesto que tiene defectos! ¡La Educación Pública tiene muchísimos defectos! Pero se cambia desde dentro, no destrozándola y dejando en el abandono a una amplia capa de la sociedad... porque el elitismo que se propone el documental no es, ni de lejos, gratis.

    Un saludo :)))) Y perdóname el tostón ;)
    Bea

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  4. Fantástica entrada Aitor, aún no he visto el documental entero, así que no mucho no puedo opinar.
    Yo estudié en centro concertado (con los mismos lujos o menos que una escuela pública) y después hice el bachillerato en un instituto público.
    Estudiando Pedagogía nos hablan de pedagogías alternativas, y yo me hacía la misma pregunta, es que no es lo mismo aplicarla en un contexto que en otro. Y no me refiero solamente a los recursos materiales, sino a la preocupación de los propios padres y profesores.

    Un saludo, y voy a scoop-ear tu artículo, que me ha encantado.

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  5. Yo tuve una impresión similar al ver la película. He escrito al respecto en mi blog. Un saludo.

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  6. Aitor,
    efectivamente el problema no es la escuela pública en sí (ni creo que ese sea uno de los mensajes de la película), sino lo que hace de ella la sociedad.
    Tampoco es siempre cuestión de elitismo, al menos de elitismo económico (porque es cierto que sí tiene que ver con elitismo cultural y ciertas ideologías): escuelas libres son también las de las comunas, o la educación en casa (que no es cosa solo de ricos, y que ha sido explícitamente prohibida por la última ley de educación)
    Los profesores podemos intentar hacer algo en el aula, pero el sistema ofrece pocas libertades, si uno quiere ser legal. Alternativa no-pública no es sinónimo directamente de elitista, ni cambiar la escuela púbica desde dentro es incompatible con preferir no llevar a tus hijos a ese sistema de tortura. Yo, que trabajo en un IES público, querría educar a mis hijas en casa, libres de horarios, deberes, premios-castigos..., pero solo he podido hacerlo hasta llegar a primaria, es decir, hasta los seis años, cuando el estado me ha impuesto una sola vía (y no soy una élite, porque en casa solo contamos -voluntariamente- con mi sueldo)

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    1. Gracias por el comentario, Juan Antonio.
      Coincido contigo en el análisis. Sin embargo creo que en la película quienes abogan por pedagogías alternativas lo hacen con una mirada un tanto iluminada. Quizá sea una impresión. A lo mejor, escuchar a alguien expresarse como tú lo haces en el comentario hubiera ayudado a atenuar esa impresión.
      En lo que no coincido plenamente contigo es en que no haya margen de cambio dentro de la legalidad. De hecho, la mayoría del profesorado se atiene a prácticas pedagógicas mucho más conservadoras que las que permite, y aún alienta, la ley educativa vigente (no sé si por mucho tiempo). Muchos docentes apenas han leído la normativa, se atienen al "currículo oculto", eso que llaman "dar clase como toda la vida". Cuando les hablo de mi forma de trabajar, me preguntan: "¿pero eso se puede hacer?". Tienen la idea de que los currículos son camisas de fuerza que condicionan su papel como docentes y, en realidad, son mucho más flexibles que las concreciones que las editoriales plasman en los libros de texto y que (casi)todos veneran como si fueran libros sagrados.
      Un abrazo y gracias de nuevo.

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    2. Aitor, tienes toda la razón: la mayoría del profesorado se atiene a prácticas pedagógicas mucho más conservadoras que las que permite, y aún alienta, la ley educativa vigente (no sé si por mucho tiempo). Muchos docentes apenas han leído la normativa, se atienen al "currículo oculto", eso que llaman "dar clase como toda la vida".
      Esto es una gran verdad, que afecta a todos los preámbulos de todas las leyes del universo, llenas de buenas intenciones pero pervertidas al encarnarse (y a veces esto ocurre en la propia legislación, donde lo que se decía preambularmente resulta "deconstruido" por lo que se ordena efectivamente hacer).
      Y esto prueba, a mi parecer, que las leyes de educación (y de cualquier otra cosa) tienen un valor mucho más superficial del que se les atribuye, porque el problema de fondo es la propia educación de los ciudadanos, y eso no se cambia fácilmente. Por eso, tampoco hay que temer demasiado a la próxima legislación: igual que la LOGSE no se llevó apenas a la práctica (aunque en la poca medida en que se llevó -más debido al espíritu de unos cuantos- dio como resultado que nuestra educación sea mejor que nunca -contra lo que pregona la carcamalidad), de la misma manera, como dices, se puede hacer mucho desde dentro. Y yo lo hago (con la mirada recelosa de muchos compañeros, como te pasará a ti).
      Estoy también de acuerdo en que la película tiene un aire iluminista (a mí no me ha gustado mucho, lo confieso), pero a nivel político (que es generalmente un nivel de brocha gorda) parece conveniente defender lo que tiene algo de sensatez, porque las críticas se interpretan siempre mal, sin atender a los matices, no sé si estarás de acuerdo.
      Me permito enlazarte unas entradas de mi blog de ética, sobre educación: http://biendeverdad.blogspot.com.es/2012/08/educacion-trabajo-y-alienacion-o-de-la.html, http://biendeverdad.blogspot.com.es/2012/08/educacion-vieja-y-nueva.html
      Un abrazo, y gracias a ti por ser un buen maestro

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  7. Ya expresé mis recelos sobre la película, buenísima pero que transmite un modelo cerrado y apto para unos pocos, y también creo que la alternativa no es crear otra escuela desde cero sino transformar la que ya tenemos, cuestionando el currículum y no quitándolo, llegando a todos.

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  8. Hola a todos. Me gustó mucho el post y los comentarios, no por estar en un 100% de acuerdo sino por la postura ante los demás. En mi país (Uruguay) la película ha despertado a detractores y defensores y estas posturas antagónicas no nos dejan mirar en los desafíos que tenemos como docentes, como madres y padres y como ciudadanos.
    Creo en las instituciones públicas como espacios de garantía de los bienes comunes, no como recintos para los más pobres, para los que no tienen otra cosa para elegir. Estos espacios públicos deben ser construidos por todos y deseo para ellos docentes comprometidos con la tares, madres y padres empoderados de la educación de sus hijos y finalmente, pero no menos importante niños felices.
    Lamentablemente la peli no documenta experiencias más que valiosas que salen de espacios públicos, ojalá siga por este camino, y por suerte, el camino de la educación prohibida no está cerrado.
    Brindo por ver y vernos cuán trastornados estamos, y porque esa mirada sea nada más que identificar hacia dónde queremos ir y qué es lo que queremos cambiar.
    Un saludo desde Montevideo,

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    1. Mil gracias por el comentario, Martina.
      Un saludo.

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  9. Te comparto tres críticas que son interesantísimas y dejan ver el fraude detrás de este documental New Age disfrazado de paradigma educativo.

    La Educación Prohibida - Una Crítica (?)

    http://falsamentira.wordpress.com/2012/08/17/la-educacion-prohibida-una-critica/

    La Educación Prohibida - Analizando a los Entrevistados (?)

    http://falsamentira.wordpress.com/2012/08/19/la-educacion-prohibida-analizando-los-entrevistados/

    Nuestro fundamento para nuestras críticas (?)

    http://falsamentira.wordpress.com/2012/08/26/la-new-age-el-fundamento-nazi/

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  10. Falsamentira
    todo lo que expones en tus "críticas" son eso, falsas mentiras, o, mejor, verdaderos errores, propios de quien ni se ha tomado la molestia de escuchar, porque sabe muy bien lo que tiene que decir. No hay un solo punto de los que dices que sea cierto: la película no aboga por la eliminación de la escuela pública, sino de la transformación pedagógica; no muestra al "docente feroz", sino a la víctima de un sistema ideológico-pedagógico basado en la coerción en lugar de en la razón; "publicita", no lo light, sino una educación donde uno esté realizándose e identíficándose, en la medida de lo posible, con lo que hace; no ningunea el esfuerzo, sino el esfuerzo heterónomo, es decir, el que se hace alienadamente, por la espectativa de premio o castigo y no por el respeto y amor a lo que se está haciendo; ¿anula el condicionamiento social?, dejando a un lado que esa frase carece de sentido, lo que hace la película es abogar por que el condicionamiento coercitivo sea el menor posible; y quiere colocar al niño como un ser libre y crítico, no como un siervo de familia, estado e iglesia.
    En fin, es obvio que eres un pesimista, amargado y resentido, que quiere hacer sufrir porque se le ha hecho sufrir mucho a él, uno de esos tristes personajes que si te tocan de profesor, te amargan la existencia, pero te sirven para comprender qué es lo que no hay que ser.

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  11. Soy profesor desde hace treinta años, hago clases en un colegio privado en Santiago de Chile. Aquí en nuestro colegio hemos discutido bastante en torno a la educación que damos y cuál es la que queremos. Lo que afirmas en tu artículo es nuy interesante y coincido con la mayoría de tus afirmaciones. Vi "La Educación Prohibida" y valoro que sea un excelente punto de arranque para un debate serio y profundo en torno a una institución que, no cabe duda, está en crisis y, además, cada día se aleja más de las reales necesidades de nuestros niños y jóvenes, por lo menos aquí en Chile. Por otra parte, si bien se supone que en un colegio privado la realidad es muy diferente a la de un colegio público, las dinàmicas y situaciones diarias en nuestro quehacer pedagógico son un gran desafío : la desmotivación y abulia de la mayoría de los estudiantes, el poco respeto a la labor del profesor, el escaso compromiso de muchos padres, el exigir más y más solo al profesor pensando que ahí está el problema, olvidando que nada se logra si no hay un trabajo mancomunado con la familia... esto y mucho más son situaciones que nos desgastan y hacen que la tarea sea cada vez más demandante y compleja.

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  12. Solamente decir que de todo lo que leído (y visto) en torno a la Educación Prohibida esta entrada me pareció muy atinada. Me sorprendió encontrarme con una vecina de ciudad con cuya opinión coincido totalmente. Destaco que lo mejor que ha generado esta película es un montón de debates en torno a la educación que tenemos y la educación que queremos y eso es se necesita todos los días!
    Saludos desde Montevideo, Cecilia.

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  13. Un saludo Cecilia de parte de tu vecina virtual y analógica. Una suerte el encuentro, el pensamiento colectivo y la búsqueda por la transformación de lo que nos incomoda como sujetos miembros de una comunidad y especie... Cosas de las que también creo que habla la película.

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