Cansancio 2.0

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Entre los peligros más terribles para el ser humano, Charles Baudelaire señala el tedio:

"¡Es el Tedio! (...)
Tú conoces, lector, este monstruo delicado,
-Hipócrita lector, -mi semejante, -¡mi hermano!"

No ha habido mayor enemigo, dice el poeta, desde que se inauguró la modernidad.
Allá por los comienzos de está década, que ya llega a su mitad, la vanguardia de la profesión docente hervía de entusiasmo por algo que se conocía como "las TIC" (de aquí en adelante mantendré el entrecomillado). 
Desde el comienzo del nuevo siglo se venía levantando esta ola de cambio, pero la cresta llegó a lo más alto con los planes al estilo "Escuela TIC 2.0" que se esparcieron como una mancha de aceite por nuestras escuelas e institutos.
Por fin clamábamos los entusiastas llegará el esperado cambio a la Escuela. Pensábamos que el desembarco de "las TIC" derribaría los muros de esa escuela caduca que seguía dormitando de espaldas a la realidad, ignorando los cambios en el consumo y producción del conocimiento.
La evidencia se impondría.
En las conversaciones de Twitter se mezclaban voces de entusiasmo. Unos cuantos blogs sobre innovación educativa recibían miles de visitas y cientos de comentarios que se amplificaban en las redes. Se palpaba un auténtico entusiasmo por esas "TIC" que traían el cambio de modelo educativo. Iniciativas como "Purposed[ES]", "El Bazar de los locos", o "Potachovizados", pueden dar fe de ello.
"La conversación" estaba en Twitter, tal como se decía. 
Pero ya no está.
Basta una mirada a la blogosfera educativa para comprobar la disminución de publicaciones y, lo que es más grave puesto que era su razón de ser―, la ausencia de comentarios y debates en los posts.
Algunos quizá pensaban que había tocinos y no había estacas. Otros, tal vez, se movieron hacia territorios oficiales, al amparo de ministerios y consejerías varias. El caso es que el abandono de "la causa" es palpable.
Yo apuntaría a la clásica revolución "gatopardiana" (cambiar todo para que nada cambie).  Los ordenadores y pizarras digitales, que tenían vocación de caballo de Troya, acabaron mostrándose como lo que son: simples herramientas. Y muchas veces se usaron para fortalecer metodologías caducas. El corazón del sistema educativo seguía intacto
Creo que no tiene ningún sentido seguir debatiendo sobre "las TIC". El debate sobre el uso de las tecnologías en las aulas comienza en el momento en el que se inventa el Sistema Educativo. Lo que ocurre es que cada vez que se ha introducido una nueva tecnología en la Escuela se ha buscado optimizar el modelo que ya existía, no cambiarlo.
La educación tiene que ver siempre ha sido así con enseñar a pensar. Se trata de fomentar la creación, la expresión personal, la crítica argumentada, porque ahí están las únicas verdades que nos permite la posmodernidad. 
Lo que se sigue haciendo (con TIC o sin TIC) en nuestro sistema educativo es lo contrario. Se enseña a consumir conocimiento, no a crearlo. 
Cuando se usan las TIC en clase se busca, en la mayoría de los casos, reforzar el modelo dominante, porque no se concibe otro. Da igual que los y las estudiantes tengan ordenadores, tablets, móviles y conexión ultrarrápida si sólo utilizan esas herramientas para consumir, para recibir, conocimiento.
Enseñar a pensar ya lo hacían en la antigua Grecia, lo único que ha cambiado desde entonces es el carácter social que, cada vez con más evidencia, está adquiriendo el pensamiento.  Nuestra labor docente, pues, si pensamos en lo que necesita nuestro alumnado, no puede obviar el desarrollo de una ciudadanía que contribuya a la creación del conocimiento en las redes, que sepa interactuar con esas "verdades" que se cuecen en Internet. 
Es en ese contexto en el que me parece indispensable que el alumnado esté conectado, que escriba blogs, comparta podcasts y vídeos. En fin, que contribuya a crear, que no sea un mero consumidor.
El caso es que, a mi modesto entender, la introducción de "las TIC" en el aula no ha cubierto las expectativas ni de las autoridades educativas ni de los docentes más innovadores. 
El globo se ha pinchado, y Baudelaire apuntaría al tedio, seguramente.



13 comentarios:

  1. Tedio, cansancio, hartazgo... ¿Montaña rusa? Algo de todo esto hay. Coincido plenamente con el análisis y creo que el cambio tiene que empezar por arriba (y aun así costará mucho). Mientras tanto, tiraremos de entusiasmo, de ganas; nos desvivimos por lo que sucede en nuestra clase (esto no cambia), pero en determinados momentos... el tedio.

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  2. Empecé a trabajar en este curso académico. Durante mi formación he tenido sesiones de introducción a las nuevas tecnologías donde se presentaban recursos de sobras conocidos para mí (blogs, wikis, presentaciones más vistosas, pósters, cómics...) pero ninguna experiencia en el aula. También hubo sesiones sobre el aprendizaje por proyectos, pero, de nuevo, sin experiencias concretas o ideas. Nos hablaban de la necesidad de introducir "las TIC" en el aula, pero nada más. Si a esto le sumamos que llevo bastantes años usando internet y tecnología, el resultado era precisamente el tedio.

    Hay una viñeta (no logro situarla ahora) que describe perfectamente la situación que pintas. Un profesor dando una clase tradicional con medios tradicionales, un dirigente que dice que hay que introducir las nuevas tecnologías, y luego el mismo profesor dando la misma clase pero con una presentación al fondo en vez de la pizarra. Es justo lo que dices: se sustituyen los medios, pero el corazón sigue siendo el mismo. El tedio de los alumnos.

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  3. Todo lo que comentas está perfectamente analizado y contrastado con datos. El corazón de la escuela no cambia y los cambios que se están produciendo no tengo muy claro que nos lleven a salir del tedio social.
    Al igual que tú coincido en la cada vez mayor homogeneización del debate y el pensamiento y el poquísimo conocimiento nuevo que somos capaces de crear.
    Esto en lo que se refiere a los docentes que sin embargo sí creo que seguimos generando novedad en las aulas con los pocos medios que tenemos.
    Cambiar el corazón no sé cómo se hace.
    Mil gracias por tu reflexión .

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  4. Sí. Y aún así seguimos... Buscando otros enfoques. Las tIC no nos dieron lo que queríamos: el cambio en el que el alumnado colaborara en la creación de contenido y fuera el protagonista de su propia educación. El PBL y el flippedclass tampoco lo traerán. Tendrá que ser con enfoques más cargados de futuro, más descarados. Tendrá que ser buscando que la irrelevancia de la educación oficial para que aparezca la educación como actividad ciudadana no tutelada, autoorganizada. Y es mucho quedó atado y bien atado...

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  5. Enhorabuena por esta entrada tan concisa, perfectamente redactada y explicativa que nos has brindado, Aitor. La guardaré en favoritos. Un saludo.

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  6. Las TIC sirven, y mucho. También el ABP. Y darle la vuelta a la clase no es algo nuevo, yo tuve un profesor, cura él, o sea sacerdote, que nos tenía hasta la bola de buscar y preparar en la Biblioteca. Había una gran biblioteca.
    Lo que no sirve es no querer trabajar en esto, con todo lo que eso siginifica.
    Nada que se planifique funciona si el dueño o la dueña del aula siguen creyendo eso, que son los dueños, y no le salga de los mismísimos.
    Y así estaremos por los siglos de los siglos, amén.
    Y no, no pienso apadrinar, ni siquiera amadrinar a adultos con contrato laboral y sueldo más o menos.
    Siempre estamos cansados, quejicosos, dolientes, echando balones fuera, sin estudiar (yo) ni aprender (no yo). Harta sí que estoy. El tedio me consume cuando veo docencia que trabaja lo justito y a quien no se le puede pedir un minuto más dejándose el pellejo para tener el mejor horario posible, por ejemplo.
    Así ni Tonucci tiene bemoles de cambiar esto.

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  7. Me pregunto si las expectativas de las autoridades son (eran) las mismas que las de los docentes. Creo que ahí está una de las grandes razones de que el tedio haya penetrado por las grietas de las aulas. ¿Le interesa a la administración que se enseñe a pensar a los alumnos? Para nada. Con o sin tecnología, las administraciones establecen unos parámetros de medición que difícilmente se asocian con el concepto de innovación que ha movido a muchos docentes a experimentar.

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  8. No hay soluciones mágicas y el cambio debe de empezar en el aula, no es suficiente un cambio de herramientas y metodologías, no.... voy más allá : Es necesario un cambio de mentalidad del profesorado y por ende del sistema... imposible?
    Me acuerdo de Granada y el Congreso Escuela 2.0 , donde nos desvirtualizamos Aitor, !!cuanta ilusión!! ¿Como se recupera ese espíritu creativo?
    Algunos ya estamos muy cansados de seguir tirando, formando a compañeros y compañeras, "toreando" al sistema... !!Que miedo, cuánto pánico me produce mirar hacia atrás y ver que cualquier tiempo pasado fue infinitamente mejor""
    Salud

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  9. Participé de ese movimiento de renovación educativa y pedagógica desde mi blog que va a cumplir diez años, no sin escepticismo sobre una educación que presentía como entretenimiento frente a la cultura más densa y articulada que contemplé en otros momentos de mi trayectoria. Sin embargo, participé incorporando los blogs y los wikis en la docencia cuando todo este movimiento empezaba. No compartía foros ni encuentros digitales que veía desde la distancia, aunque me alimentaba de información llegada por blogs amigos muy puestos al día. Quiero decir que este desinflamiento de las expectativas no ha sido algo que me haya caído cercano. Simplemente yo era un conservador que utilizaba como vanguardia y dinámicamente herramientas digitales. Fui testigo del entusiasmo en la blogosfera en los debates y discusiones sobre temas pedagógicos que a mí francamente no acababan de interesar tal como se planteaban ni las vías con que se pretendían urdir. Pensaba que era puro entretenimiento. Viví una crisis profesional muy honda cuando todo esto estaba sucediendo porque no lograba conectar con mis alumnos.

    Sin embargo, intuyo que estamos al borde -espero- de una mayor revolución que la que comentas con la incorporación de las TIC, las competencias, el ABP. Me refiero a la eclosión -todavía tímida y desconocida- de las neurociencias y su aplicación en el ámbito educativo, la neuroeducación. Está en su apogeo en Estados Unidos y otros países. Aqui me sorprende que apenas haya calado más que episódicamente. Esa será la revolución más decisiva en el campo educativo. Si no, al tiempo. A esa sí que me apuntaría. En primera línea. Escribo en mi blog sobre ello.

    Saludos

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  10. Siempre que se introduce en educación un nuevo medio se produce una especie de espejismo, todo cambiará gracias a...la prensa, la televisión, el vídeo, las tic...
    Pero el espejismo se desvanece y al final se constata que las herramientas son eso, herramientas y que el cambio está en otro sitio...

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  11. Excelente artículo.
    La verdad he quedado impactado, cada linea queria continuar leyendo, hasta que acabé. Y es que dice cosas tan ciertas, que aveces el cansancio se apodera de los profesores del colegio.

    Saludos.

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  12. Lo curioso es que cansados estamos todos: los que intentamos innovar aprovechando las TIC sin considerarlas la panacea y los que siguen los métodos tradicionales a rajatabla o "proyectándolos" en pantallas. Sin duda conectamos mejor con los alumnos quienes hemos introducido cambios, a veces , pequeños. que aquello que siguen como hace 50 años. Últimamente, sin embargo, intento recuperar métodos sencillos del pasado que no necesitan para nada de las nuevas tecnologías. Me he quedado asombrada de la maravilla que obra cambiar los contextos, los espacios de la actividad. Este curso, en vez de hacer a mis alumnos un examen sobre "La Metamorfosis" de Kafka, nos fuimos a una cafetería de Bilbao, donde antaño se hacían tertulias literarias, nos desayunamos e hicimos, eso, una tertulia. La dirigía yo hasta que empezó a fluir y a fluir. Después les enseñé el examen que les había puesto a los alumnos del curso anterior. Lo leyeron y me dijeron...pues era muy fácil. Estaban encantados. Le pusieron a la tertulia un nombre " Kaf-feina". Un saludo

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